Breve historia de la autonomía Siciliana
La autonomía siciliana posee raíces muy antiguas; el mismo Parlamento Siciliano (en la foto el "Palazzo dei Normanni", sede del Parlamento Siciliano), que es su máxima expresión, es uno de los más antiguos del mundo. El Reino de Sicilia fue fundado en el año 1130 por Federico II y poseía ya su parlamento feudal. El Parlamento creado por Federico II no estaba compuesto por miembros elegidos por el pueblo y no tenía ninguna función legislativa, pero lograba ser influyente en las actividades del soberano y a imponer a veces las propias decisiones en materia de impuestos y gastos. En 1812 es reforzado el poder del Parlamento Siciliano, cuando fue promulgada por los Borbones una constitución de inspiración liberal que preveía un Parlamento con dos cámaras según el modelo inglés.
La Constitución Siciliana y el Parlamento seguirán alternadas viscisitudes hasta el 15 de mayo de 1946 donde un decreto real promulga la ley relacionada con la autonomía siciliana. El 26 de febrero de 1948 la Asamblea Constituyente convierte en ley constitucional el Estatuto de la Sicilia, según las disposiciones del artículo 116 de la Constitución.
El Estatuto Regional prevé un Consejo Regional llamado Parlamento. El Parlamento elige por mayoría absoluta la Junta Regional y su Presidente. Estos tienen el derecho de banca en el Consejo Nacional de Ministros en el caso se discutan cuestiones relacionadas con Sicilia. El Parlamento puede aprovar leyes válidas para toda la isla y sus poderes, establecidos en el artículo 117 de la Constitución, son muy extendidos.
El Parlamento Siciliano es un fuerte símbolo de identidad siciliana porque desarrolló a través de los siglos funciones y poderes, a veces meramente simbólicos, pero muy importantes para Sicilia, tierra que sufrió por siglos la dominación extranjera.